Esta semana empezo el colegio

Apuntes de una escuela en Berlín...

Si, las vacaciones escolares en Berlín son mucho más cortas que en España, mi mujer y yo, ella es la profesora, empezamos las vacaciones el pasado 15 de julio. Hacia un par de días que habia despedido a sus niños de 6°, en España ya hacia días que los escolares y profesores ya disfrutaban de sus vacaciones veraniegas.
Fue una despedida muy emocional, con muchas lagrimas, la mayoria habían sido compañeros durante todos estos 6 años, que dura aquí la Grundschule, y a la vez en este caso, habían sido durante todo este tiempo,alumnos de mi mujer. Es probable que algunos de estos niños hayan hablado más con Irene que con sus padres naturales en estos años.
En España, que yo sepa, no se puede dar el caso que un mismo profesor/a enseñe a los mismos alumnos durante 6 años consecutivos, a no ser que sea en una zona rural donde no hay otra opción. Aquí en Berlín no es siempre así, pero es probable, lo que si es muy común es que un profesor tiene unos alumnos durante sus primeros tres años de escolarización y otro profesor los tiene en los 3 siguientes, lo que no hay habitualmente, es el cambiar de profesor cada año como el recuerdo que yo tengo de mis años en la escuela.
Y esta semana se acabaron las vacaciones para mi mujer, bueno en realidad se acabarón la semana pasada, cuando tuvo que limpiar, ordenar, y preparar el material para el nuevo curso que empezo el pasado lunes.
La escuela en Berlín es pobre, no hay gente para la limpieza, bueno en verano alguién paso a fregar el suelo de madera, pero viendo las aulas, uno podía sacar la conclusión que en lugar de fregar los que lo hicieron fue volar sobre el suelo de la clase. Los viejos pupitres descansaban bajo una opaca capa de polvo, esperando que alguien los acariciara con alguna gamuza.
Lo peor es que hasta el verano que viene, no volveran a pasar por ahí las fregonas voladoras. Así que, de vez en cuando mi mujer y quizás algún niño van a ejercer de personal de la limpieza,... es así.

Este año Irene ha tenido mucho trabajo, para preparar su nuevo curso. Esto pasa cada vez que uno deja un sexto curso e inicia un primer curso, el material y las clases de un sexto curso, donde los niños ya empiezan ha hacer ecuaciones, escriben unos cuantos un correcto alemán,... no tiene nada que ver con los niños, que aún no saben de numeros, ni letras, ni de sumas, ni restas, ni de que todo tiene un nombre con sus letras respectivas que se puede leer,...
Se ha tenido que guardar todos los libros y material del curso que se iba y buscar en las estanterias de nuestra casa todo el material que ha ido acumulando Irene en sus años de experiéncia y nuevo material que ella ha adquirido a nivel personal y particular a lo largo de los últimos meses, para enseñar a los más pequeños
Pero es que este año la cosa se ha complicado, porque en la escuela de mi mujer empiezan un nuevo modelo de enseñar, no me pregunteis por el nombre, porque aunque lo he oido una infinidad de veces, aún no se ha quedado en mi precaria memoria.
El nuevo modelo consiste en que ahora los tres primeros cursos van a compartir una aula y un profesor/a. Así esta semana mi mujer solo ha tenido 8 niños que ya estan en el segundo curso. El sabado, si, el próximo sabado mi mujer también trabaja, van a recibir a los niños que empiezan esta año la escuela, los van a recibir profesores y los viejos alumnos con una especie de fiesta - actuación de bienvenida.
Hasta ahora lo normal es que por aula hubieran unos 24 alumnos, que como siempre se ha visto, hacían un curso tras el otro. Pero este año un colega de mi mujer que el año pasado tenia un primer curso con 24 niños, ha tenido que repartir sus niños con mi mujer y con otra colega y ahora los tres el sabado incorporaran 8 ó 9 nuevos alumnos respectivamente. Así este año en una misma aula tendremos más o menos la mitad de los alumnos que hacen primero y la otra mitad que hacen segundo. El año que viene se incorporaran otros 8 más, con lo que habrá una aula con unos 24 niños de primero, segundo y tercero mezclados.
Como uno se puede imaginar, esta estructura cambia completamente la forma de dar clase. Resumiendo muy, mucho, podriamos decir que antes la clase se dividia en dos componentes alumnos y profesor, luego según el tipo de profesor se obtenia una relación entre estos dos componentes más o menos jerarquizada, más o menos cooperativa y colaborativa. Pero ahora tendremos 3 componentes en la misma aula, el profesor, los alumnos que hacen segundo y ya saben muchas cosas(por lo menos de cara a los que empiezan) y los que hacen primero.
Con este modelo, entre otras cosas se pretende sembrar en los niños un espíritu más de ayuda y colaboración,... porque según la idea que tiene mi mujer, cada uno de los viejos alumnos se convertira en un especie de padrino de uno de los nuevos alumnos para ayudarle a aprender lo que el ya sabe,... Todo esto sin que suponga un freno en el aprendizaje de los que ya estan en segundo y el año siguiente deberán estar en tercero.
Este modelo por un lado implica mucho más estres y trabajo para el profesor/a , sobre todo al principio, cuando no hay ninguna experiencia, ni por parte del profesor, ni por parte de los alumnos. En Berlín ya hay escuelas que funcionan con este sistema, Irene el año pasado empleo varias horas fuera de su horario habitual, para conocer la experiencia de estas escuelas. Por otro lado, se espera que con el tiempo y la experiencia, el espíritu colaborativo descargue un poco la tensión constante de todos los alumnos sobre el profesor/a.
Mi opinión personal es que este nuevo modelo seguro que fracasara en una buena parte de los profesores, ya mayores( la mayoria en Berlín), que arrastran un visión clásica de los que es una aula, muy jerarquizada, yo soy el profesor, yo estoy arriba y vosotros sois los alumnos, estais abajo y lo que teneis que hacer es escuchar y aprender,... en cambio estoy convencido que funcionara con mi mujer y colegas que su modelo de enseñar es mucho más cercano a la idea de que el enseñar es un dialogo de tu a tu, donde la edad y la altura tienen poco que decir,... El profesor que no se sepa ponerse a la altura del niño/a lo va a tener muy mal y los niños que le acompañen en su andadura.
Como es normal, el mobiliario dentro de la aula tiene que redistribuirse de manera diferente, aunque en la escuela berlinesa todos los muebles son más viejos que Matusalem, ya no se puede admitir un modelo clásico de púlpito para el profesor y los alumnos en filas y columnas.
Un problema presente de siempre en la escuela de los pequeños, es que ellos diariamente cambian sus medidas y proporciones, mientras que las sillas y pupitres de toda la vida, no varian ni un apice en su altura y anchura. Aquí lo ergonomico y saludable se pierde, no hay dinero, ni memoria, para las escuelas de nuestros hijos, para un mobiliario más moderno y flexible,... En este caso, veremos pequeños, en pupitres a su medida y largiruchos que ya no saben donde poner sus extremidades,...
Competir o cooperar.
Irene aparte de enseñar a estos pequeños da clases de matemáticas en un quinto curso. El año pasado estos niños tenían otro profesor.
Irene siempre ha impartido en sus alumnos una idea que nos tenemos que ayudar entre unos y otros, y no le gusta nada oir a un niño gritar ¡primero!, ¡primero!, ¡he acabado!, ¡he acabado! y piden más problemas que resolver, mientras compañeros suyos aún estan resolviendo el primer problema. Su idea es que el que acaba primero, tiene que ayudar a los que aún no han hallado la solución. Con este modelo creo que ha educado muy bien a los niños que ha despedido este año, una aula donde había niños con un coeficiente intelectual claramente por encima de la media y a la inversa, pero donde todos se ayudaban entre ellos y nadie se reía porque el otro aún no supiera la solución.
Bueno, pues lo que decía ahora tiene que enseñar a estos niños que el año pasado estaban con otro profesor, nadie puede decir que sea mal profesor, es más, los padres de los niños han aceptado de mala gana que se les cambiara el profesor de matematicas de sus niños por mi mujer.
La única dificultad es que el modelo de enseñar de este colega es claramente opuesto al de Irene. El modelo de este profesor es un modelo competitivo, claramente másculino. El primer día que Irene les ha puesto unos ejercicios para resolver, han saltado los listillos de turno enseguida que los han concluido, diciendo que ya los tenían resueltos y casí se han peleado por yo soy el primero tu eres el segundo,... Cuando Irene les ha dicho que los que acababan antes tenían que ayudar a los otros, se han quejado y no lo han entendido, si yo ayudo a "x" luego el será primero y yo me quedaré retrasado...
La labor de Irene en las próximas semanas, sera complicada y dificil, no para enseñarles matemáticas, sino, para desprogramar su afan competitivo y a la vez profundamente egoista.
Esta dicotomia competividad-solidaridad opino que es muy importante en el mundo en que vivimos y tengo grandes esperanzas en que un futuro, en el mundo va a progresar más la solidaridad en frente de la competividad. Mi esperanza esta basada en el hecho de que cada vez las mujeres van a ocupar más lugares y esferas de toma de decisiones en la jerarquía de la sociedad en que vivimos y con esto la sociedad obtendra mchas más decisiones y posturas solidarias en contra del modelo másculino predominantemente competitivo.
Ya va siendo hora de que queramos ser siempre los primeros en todo y en su lugar sencillamente empecemos a ser parte de un todo, sin importar ni el lugar que ocupamos, ni la magnitud de lo que hacemos o dejamos de hacer.

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