En la caja del Aldi.

El pasado jueves fui a comprar al Aldi (los supermercados de los hombres más ricos de Alemania). En Aldi normalmente solo hay una caja abierta, cuando la persona que cobra ve que se le acumulan los clientes en su cola, da una voz o pulsa un timbre y al momento aparece uno de sus compañeros y abre otra caja para cobrar.
Yo era el último en la caja suplementaria, por llamarla de alguna manera, justo cuando ya podía empezar a poner mi compra en la cinta transportadora. En la caja principal la cola había aflojado de manera que si se acercaba un cliente nuevo parecía más lógico ponerse en la cola de la caja principal.
Veo que se acerca una mujer menuda, asiática, ya mayor, con cara de pilla,... no puedo precisar el país, porque me pasa lo que a la mayoría de occidentales que acaban calificando a todos los asiáticos de chinos, cuando la realidad es muy distinta, porque no hemos aprendido a diferenciar los rasgos que diferencian a unos de otros. No obstante, no temo equivocarme si digo que la mujer era de una de las zonas pobres de Asia.
Bien, volvemos a la señora y la cola de la caja, no tenia carro, llevaba su compra en una caja de cartón, cosa habitual cuando la compra que haces es reducida no vale la pena pasear un carro por todo el supermercado. La mujer llevaba 4 ó 5 cosas en esa cajita de cartón y me la deja al principio de la cinta, haciendo un gesto ostensible de que le duele el brazo de llevar la caja, en un gesto que no sabes si la ha dejado ahí porque en realidad le dolía el brazo o como una manera discreta de pedirte el poder colarse delante tuyo, nos miramos a la cara, le indico que puede pasar delante mio, me sonríe y enseguida pone sus cosas en la cinta...
¿porqué se ha puesto en esta cola, pudiendo ir a la caja principal donde tenía suficiente espacio para ya poner su compra encima de la cinta sin tener que pedirme a mi nada? no lo sé... Ahí hay una cajera habitual, una mujer enérgica, cabello corto blanco, a lo garçon, ...
En nuestra cola tenemos un hombre cara ancha con la piel que parece quemada por el sol, más bien malcarado, que normalmente repone las estanterías y no esta en la caja.
Nada, avanzamos, pasan las cosas de la mujer asiática y hmmm silencio, miradas al monedero,.. silencio, el cajero entiende con un gesto, que tiene que sacar una de las botellas de leche (0,60€) de la compra porque no le llega el dinero,... el cajero pide la llave a su compañera de la caja principal, para poder hacer la devolución,.. bien ahora llega el dinero, solo llevaba 7 €...
Están ya pasando mi compra,... y en esto que vuelvo a ver a la mujer asiática a mi lado que muestra una malla de patatas que ha comprado y con el dedo señala unas mancha en las patatas y dice "Kaputt", el cajero apenas mueve una ceja, sigue pasando mi compra, la mujer vuelve a decir "Kaputt", esta vez quizás el cajero ha dicho "ja" y ha movido ligeramente el rostro, para asentir, no lo sé, lo que si sé, es que la mujer entiende que si, que puede devolverlas y se va con la bolsa de patatas hacia el interior del supermercado
A mi ya me han cobrado, esa caja no admite más clientes, el cajero espera a la mujer antes de volver a reponer las estanterías, yo estoy poniendo mi compra del carro en las bolsas en un banco de madera que hay a pocos metros de la caja. Pensaba que la mujer iba a cambiar la malla de papas por otras que estuvieran en mejor estado, pero no, la mujer quiere que le devuelvan el dinero, cosa que hace el cajero,... Fin de la historia.

En ese momento se me enciende la bombilla y creo entender la trama de la historia. El hecho de que tuviera que retirar una botella de leche, es un error de calculo, nada fuera de lo normal. Lo que ya estaba planeado desde un principio, es la movida de las patatas. La mujer acaba de sisar lo que valen las patatas a su marido, hijo, jefe o quien sea que le ha dado los 7€. La mujer ahora tiene un ticket del Aldi con una compra por un valor cercano a los 7€ donde se incluyen las papas, que es el que piensa entregar a quien le ha encargado la compra, desconozco si va a ir a buscar patatas más baratas a otro sitio o sencillamente no necesitaba comprar patatas y se va a limitar a entregar lo comprado junto con el ticket y el cambio que le han dado(sin la devolución de las patatas). Lo seguro es que quien va a recibir la compra o no sabe leer el ticket o solo se va a fijar en el valor de la compra total.
Y aquí me llega la explicación de porque ha escogido la mujer el cajero donde estaba yo y no ha preferido la caja principal, que por sentido común era mejor. En la caja principal había una cajera que muchas veces esta en la caja, para no decir casi siempre por las mañanas. Y esta historia de las patatas no es la primera vez que la monta esta buena mujer, era mejor ir a un cajero que raras veces uno encuentra en la caja, que volver a molestar a la cajera que ya nos conoce de sobra con el cuento del "kaputt"...
Esta historia, para mucha gente será absurda, nunca se les ocurriría montar un tinglado como este, para ganar la miseria de una malla de patatas... es así,... Lo que esta claro es que para esta mujer, todo esto, de tontería no tiene nada, puede llegar a ser tan importante para ella como para seguir manteniendo una autoestima alta, no caer en una depresión y enfermar en este país raro que hablan tan raro,... Sabiendo que ahí en su habitación escondido entre sus enseres hay unos pocos € ahorrados, que en un momento dado le pueden sacar de un apuro o incluso le pueden permitir soñar en volver al lugar que la vio nacer, hace ya años...
Esta tarde veía en la TV como la policía alemana inspeccionaba vehículos que entraban o salían de Alemania, coches que podríamos denominar de alta cilindrada, en uno, una familia que volvía de Suiza, cosas de la vida les han hallado un resguardo de un ingreso en un banco suizo de 200.000 € en alguna pieza de ropa que llevan en el maletero... excusa una herencia.... :-) En otro un hombre solo se dirige a Lichtenstein en el cinto lleva unos 4.000 € y en otra cartera encuentran otros 4.000 €, a la pregunta de ¿porqué lleva tanto dinero?, no se sabe siempre se puede conocer a alguien, el locutor sugiere que quizás una chica....
No entiendo como esta gente viendo como los medios de comunicación no dejan de hablar de los defraudadores de hacienda estos días con la historia de Lichtenstein, no pueden esperar unas semanas en llevar el dinero al banco... No son los mejores días, para transportar dinero a través de las fronteras alemanas, aunque no haya aduanas.
Unos una malla de patatas, otros miles de euros...

  • kaputt = roto, estropeado

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Muy interesante lo que la gente es capaz de discurrir por unos euros...
Verónica ha dicho que…
jajaja,me das vidilla con estas historias!Pero qué cosas te pasan Carles.
Un abrazo
Carles Codina Calm ha dicho que…
Todo es cuestión del valor que tienen esos euros para uno, cada persona tiene un sistema de valores diferente. Hace unos días hablaba con mi mujer del tema de los niños que en casa les preparan un desayuno y cuando llegan a la escuela lo tiran a la basura entero, porque no les gusta. A las profesoras/es no les gusta ver esto y tienen que convencer a los niños que no es una acción correcta, mi mujer me decía que no servía de nada hablar a los niños que tienen 5-7 años, de los niños en el mundo que tienen hambre, que no tienen nada que comer que si eso que tiran muchos no lo tienen nunca... Muchos de ellos no entienden nada, ellos solo saben que aquello no les gusta y si no se lo van a comer lo tienen que tirar. Mi mujer es partidaria de explicarles que es mejor hablar sus padres, para que les pongan otras cosas para desayunar, así tendrán algo bueno que comer y no tendrán que tirar esa comida. Y paradojas de la vida, uno de los niños que en su clase lo hacía de forma habitual procede de una familia pobre de Berlín, que llego a esta ciudad huyendo de la pobreza de su país Sri Lanka, este niño nacio en Berlín, siendo pobre, no le falta de comer, tiene otros valores en relación a su padre y a la gente del país de su padre, para el bocadillo que no le gusta, tiene poco valor o nulo, seguro que ese niño nunca va a discurrir tanto por tan pocos euros, su padre puede que lo haya hecho en más de una ocasión.
Muchas veces las cosas nos pasan, pero no nos damos cuenta.En este mundo hay muchos mundos y la mayoría de las veces solo vemos nuestro mundo.
Gracias por los comentarios