Un exceso de cemento, es un problema

En los últimos años en que la especulación inmobiliaria ha estado el pan de cada día y que por doquier se han levantado bloques de pisos, chalets y apareados, se han abierto calles, callejones y travesías, se han urbanizado laderas, cimas y valles, los humanos hemos recubierto nuestra tierra de cemento y más cemento para alegría y enriquecimiento de constructoras, cementeras...

En muchas aceras de Berlín se ve por lo menos una parte de la acera este recubrimiento de pequeños cubos irregulares de piedra de 7 a 10 cm de lado. Entre las juntas de estas piedras no hay cemento, debajo de las mismas una capa de arena, desconozco si los albañiles cuando las colocan mezclan con la arena algún tipo de cemento, en principio no he visto nada que pareciese cemento. Solo unos golpes de masa, todas bien apretaditas, y esperar que nadie hurgue entre ellas.

Acera de Berlín

El que las juntas de estas piedrecitas no haya cemento y debajo tampoco, tiene una clara ventaja, una buena parte del agua de las lluvias y nevadas se filtra dentro de la tierra, proporcionando vida y el preciado líquido a los arboles y plantas que se reparten entre el asfalto urbano. Aquí aparte de que no estamos en el Mediterráneo y llueve más, no se tiene que regar, el cielo se encarga.
Aquí en Berlín por el tiempo que llevo, raramente llueve mucho tiempo seguido y de forma exagerada, normalmente son pequeñas lluvias o xirimiris que a nadie van a dejar empapado, si le pillan sin paraguas.

Me contaba Irene que en su escuela, la Adolf-Glaßbrenner Schule a alguna mente brillante también se le ocurrió la idea de recubrir todos los patios de cemento, así los niños no se ensuciaban su ropa y el envaldosado de la escuela solo recibia dosis de polvo. Todo acto tiene sus efectos positivos y sus efectos negativos, que muchas veces la mente humana no es capaz de preveer en una especie de prepotencia chulesca.
Con las primeras lluvias, sin ser torrenciales, se dieron cuenta que habían construido algo parecido a piscinas y que los arboles y plantas repartidos por los patios, cada vez mostraban un aspecto menos saludable. Cuando el presupuesto alcanzo, se dio la contraorden de levantar buena parte de ese cemento que impedia que el agua de la lluvia se uniera y fundiera con la madre tierra.

Seguro que si en muchas ciudades españolas se estudiara todas las superficies recubiertas de cemento que hay en la actualidad, encontraríamos lugares donde claramente un exceso de cemento perturba, más mejora la calidad del entorno de los vecinos.
Solo necesitaríamos valorar adecuadamente el agua y con pequeñas actuaciones, realizadas con un poco de sentido común, evitaríamos malgastar mucha agua que desperdiciamos hoy para encontrar a faltar al poco, cuando el astro Sol reina.
Un historia del mismo estilo hace tiempo leía que era el causante de las últimas grandes inundaciones que ha habido en el centro-sur de Norteamérica. Allí en la actualidad hay cuasi estados enteros, donde la lluvia se puede decir que resbala, hasta llegar al río. El agua no puede contactar con la tierra: en unos lugares por el cemento, en otros lugares porque se han desecado zonas pantanosas, en otras porque se han acondicionado los campos con diferentes capas de materiales para que el terreno solo recoja una determinada cantidad de agua y no más que la que necesitan los cultivos,... el hecho es que el agua va recorriendo superficies que la repelen hasta que alcanza el lecho del río, único lugar donde el agua es bien recibida.
La circulación de aires fríos, aires calientes, húmedos, secos que recogen el agua de los mares para suministrar el preciado liquido dulce, que sirve para saciar la sed de todos los seres que habitamos la superficie terrestre, no entiende esta nueva unívoca estratagema que el hombre ha decidido emprender.
De ahí que cuando la naturaleza se decide por regar, el agua se amontona se agolpa, ...vale vale ya me vuelvo a la mar, si no me queréis, pero paciencia, que me habéis de dejado una autopista con muy pocos carriles y somos muchas gotas que tenemos que volver...

Comentarios

Moisés Márquez ha dicho que…
Eso pasa como aquí con la cantidad de ramblas que han llenado de edificios. Para después quejarse que la lluvia inunda las casas.
Carles Codina Calm ha dicho que…
Si yo diría que lo de las ramblas es de lo más escandaloso, en nuestra historia por desgracia tenemos ejemplos que han hecho mucho daño como el accidente de la presa de Tous, donde la autopista jugó un papel importante a la hora de impedir que el agua recorriera un trazado natural: "La autopista, con una altura de cinco metros, estaba haciendo de muro de contención". Seguro que muchos pueblos de la costa tienen pequeñas y grandes historias de problemas surgidos porque el ser humano ha construido donde no tenía.
Pero con el post quizás querría resaltar soluciones más pequeñas y sutiles,que en algunos lugares podrían aliviar de alguna manera la escasez de agua de los cada vez más largos y secos veranos. Por ejemplo recuerdo haber visto en un pueblo o ciudad dos modelos de aceras. En las aceras viejas, paralelo al borde de las mismas hay una especie de surco que recoge el agua que cae en la acera para desaguarlo en los parterres en que hay plantados arboles. Las aceras modernas no tiene ese surco o media canal, son completamente lisas el agua va directamente al asfalto y de este a la cloaca.
En Platja d'Aro en el lugar donde se hace el mercado de los viernes, antes era un terreno sin asfalto solo con grava, en este terreno hay hileras de arboles, lo asfaltaron, pusieron un gota gota a los arboles y así todo queda bonito, y limpio, nadie tiene que preocuparse de reponer la grava para que no se encharque el terreno, pero todos los años veo que alguno de los arboles no puede sobrevivir.
Cuando era niño, mis abuelos vivían en una casa aislada sin agua corriente, el agua la sacaban de una cisterna, que recogía el agua de la lluvia, en aquella época llovía más,... ¿Cuánta agua se podría ahorrar para regar los jardines si en muchos chalets se hubiera pensado en soluciones parecidas? Estoy seguro que si el agua fuese cara como el petroleo mucho ayuntamientos encontrarían soluciones originales para conseguir agua, o dejaríamos de tener muchos arboles y plantas que podemos ver en las calles de nuestros pueblos y ciudades.
Gracias Moisés por el comentario